El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha reforzado la obligación de las empresas de facilitar información más precisa sobre los puestos de trabajo cuando un empleado se encuentra en situación de incapacidad temporal (IT por contingencias comunes).
Esta medida responde al aumento de este tipo de bajas y a la necesidad de mejorar su gestión, tanto desde el punto de vista médico como organizativo.
¿Qué cambia exactamente?
Desde enero de 2024, las empresas deben incluir de forma obligatoria en la comunicación al INSS dos datos clave cada vez que reciben un parte de baja:
- El puesto de trabajo del empleado
- Una descripción detallada de las funciones que realiza
Aunque esta obligación ya estaba en vigor, el INSS ha detectado que en muchos casos esta información no se está cumplimentando correctamente o es demasiado genérica.
El problema: información insuficiente o poco útil
Según los datos del propio organismo, solo el 70% de los procesos de incapacidad temporal incluyen esta información, y en muchos casos no tiene la calidad necesaria.
Es habitual encontrar descripciones como “funciones propias del puesto”, que no aportan valor real para la evaluación médica.
¿Por qué es importante para las empresas?
Contar con información clara y detallada permite a los profesionales médicos:
- Evaluar mejor si la persona trabajadora puede o no realizar su actividad habitual
- Ajustar el proceso de baja a la realidad del puesto
- Favorecer una reincorporación más adecuada
👉 En la práctica, esto se traduce en una gestión más ágil de las bajas y menos incidencias para las empresas.
Qué deben hacer ahora las empresas
Desde el INSS se insiste en la necesidad de revisar los procedimientos internos para garantizar que esta información se transmite de forma:
- Completa
- Correcta
- Puntual
En este sentido, es clave evitar descripciones genéricas y apostar por explicaciones concretas de las tareas habituales del puesto (atención al cliente, manipulación de cargas, uso de herramientas, trabajo de pie, etc.).
Una medida que mejora la gestión y reduce incertidumbre
El objetivo final de este cambio es mejorar el control de los procesos de incapacidad temporal y facilitar decisiones médicas más ajustadas a cada caso.
Para el pequeño comercio, esto supone una oportunidad para reducir errores, evitar retrasos y mejorar la organización interna ante situaciones de baja laboral.



