Confecomerç reconoce el trabajo de coordinación desarrollado por la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, el Ayuntamiento de Valencia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante la convocatoria de Blocus del 31 de octubre y las amenazas de saqueos y actos vandálicos contra establecimientos comerciales.
El trabajo preventivo realizado durante los días anteriores y el dispositivo desplegado en la ciudad permitieron afrontar la jornada sin que estas amenazas acabaran materializándose en incidentes graves contra el comercio.
Desde Confecomerç queremos trasladar especialmente nuestro reconocimiento a los profesionales de la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local de València, así como al resto de efectivos que participaron en el operativo.
También queremos reconocer la responsabilidad de comerciantes y trabajadores que durante estos días siguieron las indicaciones de las autoridades y adoptaron medidas extraordinarias para proteger a las personas y a sus establecimientos.
Sin embargo, que finalmente no se produjeran incidentes graves no significa que la amenaza no tuviera consecuencias. Muchos comercios se vieron obligados a modificar horarios, cerrar preventivamente o reforzar la protección de sus establecimientos.
No podemos normalizar que un comercio tenga que bajar la persiana por miedo a sufrir actos vandálicos.
La seguridad es una condición imprescindible para que comerciantes y trabajadores puedan desarrollar su actividad con tranquilidad y para que la ciudadanía pueda disfrutar con libertad de las calles, los comercios y los espacios públicos.
Valencia debe seguir siendo una ciudad abierta, segura y acogedora, en la que se respete la convivencia, la propiedad y el derecho a trabajar.
Desde Confecomerç agradecemos la coordinación institucional y el trabajo realizado por todos los efectivos que participaron en el dispositivo y reiteramos la importancia de preservar las condiciones necesarias para que el comercio pueda desarrollar su actividad con seguridad y normalidad.



