Las librerías no solo venden libros. Sostienen barrios, crean comunidad y vertebran culturalmente pueblos y ciudades. Pero hoy comparten los mismos desafíos que miles de comercios de proximidad: relevo generacional, presión inmobiliaria y competencia digital asimétrica.
Con motivo del XXVII Congreso de Librerías celebrado este mes de febrero en Valencia, conversamos con el Gremi de Llibrers de València, asociación integrada en Confecomerç, para analizar qué está ocurriendo en el sector y qué lecciones son extrapolables a todo el comercio cultural y de proximidad.
Los problemas ya no son coyunturales, son estructurales
Las preocupaciones no han cambiado en los últimos años, y eso es precisamente lo preocupante.
Según el director técnico del Gremi, Pau Pertegaz, los principales retos siguen siendo:
- La mejora en las prácticas de la cadena de valor del libro.
- La gestión del aluvión constante de novedades editoriales.
- El avance de la venta en grandes plataformas digitales.
- El cierre de librerías independientes.
Pero hay dos factores que cuestan especialmente hoy a una pequeña librería local:
- Relevo generacional
- Aumento de alquileres y gentrificación
Dos cuestiones que no afectan solo a las librerías, sino al conjunto del comercio de proximidad, aunque complican más la situación de las librerías, donde el precio del libro está regulado por Ley y, en la mayoría de los casos, el margen es muy pequeño. En su caso, los alquileres altos hacen todavía más difícil la presencia de librerías físicas en algunas zonas urbanas.
Librerías: un espejo del comercio local
“El relevo generacional y la gentrificación están cambiando la fisonomía de nuestros barrios y pueblos”. También la “competencia de los gigantes digitales”, afirma Pertegaz.
Lo que ocurre en las librerías es un síntoma de algo mayor: el riesgo de pérdida de identidad y diversidad comercial y cultural.
La competencia digital no es solo una cuestión tecnológica, sino de equilibrio competitivo.
Innovación con sentido: herramientas útiles más allá de la digitalización vacía
Desde el sector se insiste en que innovar no significa digitalizar por inercia.
Existen herramientas de gestión sectorial impulsadas por la Confederación Española de Gremios de Librerías (CEGAL) y plataformas como Todostuslibros.com que permiten a las librerías competir desde la colaboración y la inteligencia colectiva.
La clave no es competir individualmente contra gigantes globales, sino construir red.
Tres aprendizajes que sirven a todo el comercio
De las reflexiones del sector librero se desprenden tres ideas extrapolables:
- Hay que creer en la capacidad para cambiar las cosas.
- Hay que reforzar la unión entre establecimientos independientes.
- Hay que construir comunidad alrededor del negocio (en su caso, “comunidad lectora en torno a la librería”).
Tres principios que conectan directamente con el valor del asociacionismo.
Líneas de trabajo y reivindicaciones compartidas por el sector
Del Congreso han salido líneas de trabajo, colaboraciones y demandas compartidas para abordar los retos del sector de las librerías y mejorar su competitividad:
- Poner en valor la imprescindible aportación de las librerías a la sociedad.
- El respeto por la cadena del libro.
- La necesidad de implicación de las instituciones con el mundo del libro y las librerías en particular.
- La necesaria protección de los pequeños comercios ante retos como la gentrificación y la subida de los alquileres.
El papel de las asociaciones
El Gremi de Llibrers lo expresa con claridad:
Las asociaciones son imprescindibles para representar intereses, prestar servicios y contribuir a un sector unido.
En un contexto de transformación acelerada, el pequeño comercio de proximidad necesita estructura, interlocución y acompañamiento.
Las librerías son espacios de cohesión cultural, pero también son empresas que deben abordar retos económicos muy concretos.
Lo que en este encuentro ha analizado el sector del libro forma parte de una conversación más amplia sobre el futuro del comercio de proximidad en la Comunitat Valenciana.
Desde Confecomerç seguimos trabajando junto a nuestras asociaciones para convertir estas preocupaciones en propuestas y soluciones reales.



