Desde 2025 los ayuntamientos de municipios de más de 5.000 habitantes están obligados a aplicar una tasa específica por la recogida y tratamiento de residuos, tanto a hogares como a actividades económicas. Esta medida deriva de la Ley 7/2022 de residuos, que incorpora el principio europeo de “quien contamina paga”.
👉 ¿Qué significa esto para el pequeño comercio?
Que pasa a asumir un coste adicional que, en muchos casos, no está siendo ni homogéneo ni proporcional.
Dado que se trata de una medida con un impacto directo y significativo en el pequeño comercio, desde Confecomerç hemos asumido la responsabilidad de analizarla en profundidad y acompañar al sector en este proceso. Como primer paso, hemos puesto en marcha una consulta a nuestras asociaciones para conocer cómo se está aplicando la tasa en cada municipio y qué efectos reales está teniendo en los negocios. Este sondeo, que sigue abierto, nos permite identificar tendencias, detectar problemas y, sobre todo, reforzar una posición común para defender criterios más justos, proporcionales y adaptados a la realidad del comercio local.
Una implantación generalizada… pero poco clara
Según la consulta realizada por Confecomerç a asociaciones de toda la Comunitat Valenciana:
- Más del 70% de los municipios ya han implantado la tasa
- En casi un 18% no se conoce bien su situación
📌 Esto refleja un problema importante: falta de información y transparencia en muchos ayuntamientos
Impacto directo en el pequeño comercio
Los datos son claros:
- El 64,7% de las asociaciones que han participado en la consulta considera el impacto alto o muy alto
- La subida media estimada en sus poblaciones ronda el 80%
- En algunos municipios, los incrementos llegan hasta el 300%
En la práctica, esto se traduce en:
- Nuevos costes estructurales
- Mayor presión sobre la rentabilidad
- Menor margen para competir
El problema de fondo: cómo se está aplicando
Más allá de la obligación legal, el problema está en cómo se está diseñando y aplicando la tasa:
- En más del 70% de los municipios consultados no hay bonificaciones específicas
- En el 82%, el comercio no ha participado en su diseño
- En muchos casos:
- No se tiene en cuenta la generación real de residuos
- No hay mejora del servicio pese al aumento del coste
- Se aplican criterios poco transparentes
👉 Resultado: falta de proporcionalidad y sensación de injusticia
Un precedente importante: la sentencia del TSJ de Madrid
La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid introduce un elemento clave en este debate: El tribunal ha declarado nula la tasa de residuos del Ayuntamiento de Madrid por falta de transparencia y defectos en el procedimiento.
En concreto:
- No se publicó toda la documentación necesaria (especialmente los anexos técnicos)
- No se explicó adecuadamente cómo se calculaba la tasa
- Se vulneró el derecho de participación durante la información pública
¿Qué implica esto para el comercio?
- Refuerza la idea de que las tasas deben estar bien justificadas y ser transparentes
- Abre la puerta a revisiones o impugnaciones en otros municipios
Ejemplos de aplicación: cuando se introducen soluciones
Modelos de aplicación hay muchos, pero algunos ayuntamientos ya están empezando a incorporar medidas para ajustar el impacto sobre el comercio. En la Comunitat Valenciana, dos ejemplos de ello son los ayuntamientos de Valencia y de Vila-real:
Valencia
- Tramos diferenciados para hogares, comunidades de propietarios y actividades económicas
- Referencia: consumo de agua
- Coste medio:
- Viviendas: ~90 €/año
- Comercios y actividades económicas: ~243 €/año
- Bonificaciones destacadas (solicitudes abiertas hasta el 31 de mayo de 2026):
- Descuento de 50 € para comercios que usen el sistema municipal de recogida de papel y cartón puerta a puerta.
- 10 % de descuento para empresas de alimentación y hostelería que colaboren con entidades sociales para reducir el desperdicio de alimentos.
- Exención total para actividades que ya tengan contratado un gestor privado autorizado que se encargue de todos sus residuos.
Vila-real
- Bonificaciones vinculadas a:
- Adhesión de la empresa al servicio de recogida de biorresiduos para grandes productores y sector Horeca
- Participación en el sistema de recogida puerta a puerta del cartón comercial
- Implementación de sistemas de reducción del desperdicio alimentario en colaboración con entidades de economía social sin ánimo de lucro
- Acreditación, mediante auditoría, de la cantidad de residuos generados
- Incentivos adicionales como:
- Hasta 95% de bonificación en el IBI en 2026 para comercios, hostelería y algunos servicios.
Ambos casos demuestran que sí hay margen para aplicar la tasa con criterios más justos y adaptados al comercio.
Qué está pidiendo el sector
Del análisis realizado se desprenden tres líneas claras de actuación:
1. Bonificaciones específicas para el comercio
Reducir el impacto sobre pymes, micropymes y autónomos
2. Un cálculo más justo
Basado en:
-
- Generación real de residuos
- Tipo de actividad
- Superficie del negocio
3. Participación en el diseño
Incorporar al comercio en:
-
- Ordenanzas municipales
- Procesos de consulta
- Mesas de diálogo
Porque sin participación, no hay equilibrio
Para Confecomerç, la tasa de residuos no es una medida puntual. Es un cambio estructural que ha llegado para quedarse. Su impacto dependerá de cómo se aplique. De ahí que la confederación concluya que la clave está en el diálogo, la proporcionalidad y la transparencia.




